Cambiar la bañera por una ducha: qué comprar y en qué orden

Es la reforma que más se hace y la que más dudas genera, porque el hueco que deja una bañera casi nunca coincide con las medidas de escaparate. Esto es lo que hay que decidir y en qué orden.

Primero: mide el hueco real

Con la bañera todavía puesta, mide su largo y su fondo por fuera, incluyendo el faldón. Ese es aproximadamente el hueco con el que vas a contar. Las medidas más frecuentes son:

Largo de la bañeraPlato que encajaMampara habitual
120 cm120 × 70 u 80, recortableCorredera de 120 o walk-in con fijo
140-150 cm140/150 × 70 u 80, recortablePanel fijo amplio o corredera
170 cm170 × 70 u 80, recortableWalk-in con tramo fijo y hoja abatible

Lee antes la guía de cómo medir el hueco: los huecos de obra antigua rara vez están a escuadra y la regulación del perfil es lo que salva la compra.

Segundo: el plato

Lo que se instala hoy casi siempre es resina con carga mineral, y por una razón muy concreta: se puede cortar en obra para ajustarlo al hueco exacto. Además es cálido al pisar y admite acabados tipo pizarra.

Ver la comparativa de platos de ducha.

Tercero: la mampara

Con 120 cm o más de largo tienes las dos opciones abiertas: una corredera que cierre el frente completo, o un panel fijo walk-in que deje la entrada abierta. El walk-in queda mejor y se limpia mucho mejor, pero necesita ese largo para que el agua no salga al baño.

Tenemos una categoría dedicada precisamente a esta reforma, con los platos recortables y las mamparas con margen de regulación que encajan en estos huecos: cambiar la bañera por una ducha.

Los dos problemas que nadie cuenta

1. La franja de pared sin alicatar

Detrás de la bañera casi nunca se alicató. Al retirarla aparece una franja de pared desnuda de unos 50-60 cm. Tienes tres salidas: buscar un azulejo parecido y alicatar solo esa banda (rara vez casa bien), poner un panel de revestimiento sobre esa zona, o alicatar de nuevo el paño entero. Decídelo antes de empezar, no cuando ya esté la bañera fuera.

2. El desagüe

La bañera desaguaba alta; el plato lo hace casi a ras de suelo. Si el forjado no da la pendiente necesaria, o se levanta el plato unos centímetros (y vuelve el escalón), o se hace un registro. Comprobarlo antes evita la sorpresa a mitad de obra.

Si no puedes hacer obra

En un alquiler, en una comunidad con obras restringidas o con presupuesto ajustado, hay mamparas de perfil regulable que se anclan solo a pared y al plato existente con cuatro taladros y silicona. No arreglan un plato viejo, pero cambian la ducha en una mañana: mamparas sin obra.

Si la reforma es para una persona mayor, no te quedes en quitar la bañera: lee la guía de ducha accesible. Un plato enrasado pero resbaladizo, o un paso demasiado estrecho, dejan la reforma a medias.

Preguntas frecuentes

¿Qué medidas suele dejar una bañera al quitarla?

Lo habitual en España es un hueco de 120, 140, 150 o 170 cm de largo por unos 70 cm de fondo. Rara vez coincide con las medidas de catálogo de los platos, y por eso la respuesta casi siempre es un plato de resina cortable a medida.

¿Se puede hacer sin obra?

Sin obra del todo, no: hay que retirar la bañera, resolver el desagüe y rematar la pared que queda sin alicatar. Lo que sí existe son soluciones de obra mínima, con plato sobre el suelo existente y mampara anclada solo a pared, que se hacen en uno o dos días.

¿Por qué queda una franja de pared sin azulejo?

Porque la bañera tapaba esa zona y normalmente no se alicató detrás. Al retirarla aparece. Hay tres salidas: alicatar solo esa franja buscando un azulejo parecido, poner un panel o revestimiento sobre la pared, o alicatar de nuevo el paño entero.

¿El desagüe de la bañera vale para el plato?

No siempre. La bañera desaguaba a bastante altura y un plato extraplano desagua casi al nivel del suelo, con un sifón específico de poca altura. Comprobar que hay pendiente suficiente por debajo es lo que decide si la reforma es sencilla o hay que levantar el plato.

¿Cuánto se gana de espacio?

En metros cuadrados, poco o nada: la ducha ocupa el mismo hueco. Lo que se gana es accesibilidad (no hay que pasar la pierna por encima), seguridad y facilidad de limpieza, además de gastar bastante menos agua.

¿Sigues con dudas? El selector guiado te lleva a la comparativa que encaja con tu caso en dos preguntas, y en el glosario están explicados todos los términos técnicos que aparecen en las fichas de producto.